Formas para comprar en internet

comprar en internet

Gracias al internet hoy en día podemos realizar compras sin salir de nuestro hogar. Lo más interesante de todo esto es la posibilidad de comprar productos con un precio realmente bajo. Quizás en tu pueblo o en el sitio en el que vives solamente existe una o dos tiendas que compiten entre sí vendiendo los mismos productos. Pero en cambio en internet hay miles de tiendas donde se comprometen a ofrecer unos excelentes productos por el precio más bajo del mercado.

Una tienda online puede ofrecerte estos productos con descuento de hasta 20% (cuidado si algo es demasiado barato puede ser que sea una imitación o una estafa bien planeada) Por el hecho de que no tienen que pagar costes de alquiler.

Comprar productos mediante subastas online

Esta forma de compra se hizo muy popular desde el año 2007. Era algo nuevo y los usuarios no dudaron en participar al ver que cabía la posibilidad de adquirir objetos de 500 euros solamente por 3-7 euros.

Entonces es realmente posible comprar un producto de 500 euros por un par de euros? Como todo en la vida si tiene unos truquillos que los voy a explicar enseguida.

Imagínate que hay 500 personas (a veces hay muchos mas) en la misma sala participando por el mismo producto. Hay un reloj suelen ser de 10 segundos y cada vez que alguien puja se reinicia el tiempo. Cada puja puede ser de 0.10 céntimos hasta 1 euro esto depende de lo que establecerá el personal de la pagina de subasta.

Entonces teniendo en cuenta de que de esas 500 personas cada una pujara una media de 5-10 veces antes de retirarse (esto crea adicción y frustración en algunos y pujan más de lo normal). Entonces vamos a hacer unos cálculos rápidos para entender. 500×0.10= 50 euros acumulados que si no resultas ganador ese dinero irá al bolsillo de la pagina web. Y así seguirá la subasta días y días hasta que el producto se pague 4-5 veces incluso más. El ganador puede ser una persona con suerte que se una a la subasta y puje una o dos veces y que la gane. Ósea imagínate todos esas personas que pujan hasta quedarse sin dinero o retirarse y vas tú y haces una puja y en los 10 segundos nadie más puja. Resultas el ganador y te quedas con el producto por tan solo 20 céntimos. Nadie negara el hecho de que lo compraste por 20 céntimos como tampoco el hecho de que la pagina recaudo más de 2000 euros de las pujas de los demás usuarios que no ganaron.

Subastas de la seguridad social

Bueno aquí es otro gran cuento que no tiene nada que ver con lo mencionado arriba. Hay empresas o personas que acumulan deudas impresionantes con la seguridad social. Entonces la seguridad social después de un previo juicio empieza embargando bienes de la persona endeudada. Puede ser una tv, una casa, parcelas, coches y un largo etc. Cualquier cosa de valor que pueda subastarse o venderse atreves de compra directa y cubrir la deuda. Eso si es bastante difícil participar en este tipo de subastas. Porque como bien saben aquí en España hay poca gente que haya participado y pocos funcionarios que sepan guiarte en el proceso de participación. Pueden acudir a la hacienda o simplemente entrar en la página de la seguridad social y llamar para pedir más información.

Hay cosas buenas y cosas malas en estas subastas que también se pueden realizar online. Aunque no lo recomiendo. Las cosas buenas es que se puede comprar cosas baratas o muy baratas. Lo malo es que puedes adquirir una propiedad que no entres en su posesión hasta que sus actuales dueños se mueran. O comprar un coche con deudas de impuestos no pagados. Al adquirir el coche se adquiere también la deuda. Cosa que se puede hacer es llamar al tráfico y pedir información respeto al coche. Pero vamos a centrarnos más en cosas pequeñas como teles, joyas etc. Estas cosas si se tiene suerte de que no haya nada interesado. Y la mayoría de las veces no hay nadie son subasta desérticas. Puedes entrar como único participante y ganar la subasta de la seguridad social con una sola puja. Lo malo es que algunas cosas que son sacadas a subastar empiezan con un precio base. Ósea si el objeto tiene un valor de 10.000 euros la subasta puede empezar desde 2500 euros.

Desde luego lo importante es tener dinero que como podéis observar hay muchas opciones para adquirir propiedades o objetos baratas.

Reforma y el tribunal constitucional

tribunal constitucional

Desde la frustración y la profunda decepción, somos, una vez más, testigos de la máxima influencia que el poder ejecutivo ha conseguido en el TC, órgano cuya razón de ser no es otra que garantizar e interpretar el Texto Supremo. Discutible función esta ultima, dado que observamos el absurdo modus operandi que el TC emplea con el fin de amoldar lo preceptuado en la CE a la reforma del ET.

La desorbitada influencia política que el PP ejerce actualmente ha sido conseguida mediante la inserción en el TC de “ciertos” magistrados con una larga carrera en el partido, lo que desvela su obvia ideología derechista impregnada en el pronunciamiento. Sin mención de sus nombres, tan solo se remarca la importancia de su presencia en el TC, sin afán de describir las carreras políticas de cada uno. Las expectativas de imparcialidad de estos integrantes del TC son, evidentemente, nulas y no es disparado pensar que su colocación como magistrados no ha sido más que una estrategia para llevar a cabo la reforma del ET con éxito.

Lejos de garantizar una minima dignidad humana a los ciudadanos trabajadores, el TC avala sin suficiente justificación e incurriendo en múltiples contradicciones cada una de las medidas reformadoras, destinadas nada más que a aminorar la protección del trabajador y reforzar, por todos los cauces, la voluntad unilateral del empresario.

Y no resulta cuestionable solo la argumentación del TC en los recursos de inconstitucionalidad planteados en relación con aspectos de la Ley 3/2012, si no también su funcionamiento en estos tiempos, dado que contemplamos el olvido y distanciamiento de las funciones que la Constitución le encomienda.

Espectadores de la insólita situación de precariedad y reiterada vulneración de derechos fundamentales, esperábamos sin sorpresas el fallo del Tribunal Constitucional. Y digo “sin sorpresas” porque toda la prosa constitucional que versa sobre esta reforma, ha dejado clara la posición y apoyo del garante de la CE al poder ejecutivo.

Toda esta infame realidad determina, como ya hemos dicho, a cuestionar el propio funcionamiento del TC, órgano en que esperanzados hemos depositado nuestra confianza para un cambio de dirección de este continúo retroceso iniciado con la reforma laboral y que parece retrotraerse hacia tiempos en el que trabajador era una “cosa” en manos del “dominus”. Con todo el caos social, se cuestiona la necesidad de la existencia del TC, órgano impregnado del actual ideario político y alejado de la imparcialidad, ya que no cumple con las funciones que justifican su existencia y acoge magistrados cuyos antecedentes revelan su participación en partidos que marcan tendencias en la actual jurisprudencia constitucional.

La actuación del Máximo Interprete, favorecedora de desigualdades sociales, no ha hecho más que respaldar la adopción de unas medidas cuyo fin ultimo radica en menoscabar hasta la saciedad el bienestar de los españoles, perdiendo esencia el Estado Social de Derecho. También seria interesante para los juristas plantearnos cual seria la actual formula del Estado que nos acoge. ¿Cómo podríamos denominar un Estado en el que los recortes en sanidad y educación no cesan, un Estado que otorga facultades desorbitadas a los empresarios, un Estado que busca la criminalización del derecho a la huelga y a la manifestación y suprime la libertad de expresión y participación política de los ciudadanos? Compleja tarea la de determinar la definición del actual Estado, e igual de dificultosa es la forma de expresar la pasividad del TC ante el vaciamiento de contenido de los derechos fundamentales, llevada esta pasividad hasta los términos mas superlativos existentes.

El pronunciamiento del Alto Tribunal responde al recurso de inconstitucionalidad del Parlamento de Navarra considerando acorde a la Constitución el despido sin causa y sin indemnización en el contrato de emprendedores con un periodo de prueba de un año de duración. La resolución da cobertura legal a la facultad de despedir empresarial sin causa y sin posterior reparación económica de la repentina decisión e impresiona por las consecuencias que ello puede tener en cuanto a empeoramiento de las condiciones de trabajo y aumento de la debilidad posicional del trabajador en la relación de trabajo. El espanto producido por ese largo periodo de prueba de un año en el que el trabajador esta continuamente amenazado que, bajo la excusa de su ineptitud o falta de capacidad profesional, sea despedido se refuerza con esta ausencia de requisitos y justificaciones empresariales. La discrecionalidad empresarial alcanza su máxima expresión y el límite infranqueable de los derechos fundamentales se desvanece como un espejismo del desierto.

Luego tenemos el respaldo que el Tribunal Constitucional confiere a los arbitrajes obligatorios. Una vez mas este Tribunal deja al individuo desprovisto de toda clase de protección, ya que detrás del laudo con el que finaliza el arbitraje se esconde la fuerza decisoria del Gobierno y del empresario. Sin duda, nuestro Gobierno ha conseguido reunir suficientes fuerzas como para elevarse en el poder privilegiado de este ordenamiento jurídico y transformar el modelo social hasta la desaparición de todo conjunto de derechos correspondientes a la clase trabajadora.

Por último, y para perder aun más legitimidad democrática, el Tribunal Constitucional, dirigiéndose hacia su completo desprestigio institucional, da prioridad al convenio de empresa sobre el de sector. Las consecuencias de la aplicación práctica de esta medida son favorecedoras de las iniciativas empresariales dirigidas a la modificación de las condiciones de trabajo y a la creación de desigualdades sociales.

Paulo Coelho decía en El Alquimista que “Cuando quieres algo, todo el Universo conspira para ayudarte a conseguirlo”, pero parece que la desoladora imagen de la clase trabajadora nos indica y reafirma que tendrá que ser una fuerza superior al Gobierno o al Tribunal Constitucional, la que nos ayude a reconstruir los valores de un ordenamiento tan desmoronado como el laboral.